Primero, la fuente
Priorizamos documentos originales, datos oficiales y fuentes identificables. Las informaciones importantes se contrastan entre fuentes independientes cuando es posible.
INFORMACIÓN, NO PROPAGANDA
Una lectura clara de lo relevante: qué ha ocurrido, qué datos lo sostienen, a quién afecta y qué sigue sin estar confirmado. Separamos hechos, declaraciones y documentos oficiales.
02 DOCUMENTOS Y DATOS PÚBLICOS
No convertimos cada línea del BOE en una noticia. Aquí solo aparecen normas o datos con contenido identificable; te contamos qué sabemos, a quién puede afectar y qué no puede concluirse sin leer el documento completo.
Preparando la edición
Contrastamos fuentes antes de publicar.Un sistema editorial que hace visible la diferencia entre lo probado, lo declarado y lo que todavía no se sabe.
Priorizamos documentos originales, datos oficiales y fuentes identificables. Las informaciones importantes se contrastan entre fuentes independientes cuando es posible.
Separamos hechos comprobables, declaraciones atribuidas, estimaciones y alegaciones. Si una cifra no puede verificarse, se señala.
Identificamos personas e instituciones cuando hay evidencia documentada. Indicamos el tipo de responsabilidad y el estado del procedimiento; no presentamos sospechas como culpabilidad.
Si faltan fuentes suficientes, no publicamos la historia como confirmada. Si aparece información nueva, la síntesis debe actualizarse y dejar claro qué ha cambiado.
La objetividad absoluta no puede garantizarse: sí podemos mostrar las fuentes, explicar los límites y aplicar criterios consistentes, sin importar a quién beneficie el resultado.
Ordenamos por relevancia pública y actualidad, no por ruido. Las entradas automáticas pueden ser incompletas: enlazamos la fuente y señalamos lo que aún no está comprobado. Un documento oficial no implica por sí solo que haya una novedad importante para el ciudadano.